HISTORIA
Los restos de un dolmen megalítico, conocido
como El dolmen de la Navalito, a sólo tres kilómetros
de la villa, sitúan en el segundo milenio antes de Cristo a los
primeros pobladores de Lumbrales.
En esa época se desarrolló la cultura
megalítica occidental, caracterizada especialmente por la dedicación
de sus gentes a la agricultura, la ganadería y la prospección
metalúrgica. Los dólmenes eran grandes losas de piedra
que formaban parte de sus sepulcros y sus ritos funerarios.
De la época prerromana quedan restos de uno
de los castros más importantes de la provincia, el Castro de
las Merchanas, un enclave vetón del siglo IV a. de C. Fuera de
su recinto, junto a la puerta norte, se encontró uno de los dos
verracos vetones que hoy se conservan en el pueblo.
De
la época romana se han hallado restos en la muralla sur del castro,
así como en el núcleo urbano actual (rueda de molino,
pesas de telar, hachas pulimentadas, monedas, ladrillos), mientras que
en los alrededores hay restos de Villas romanas del Bajo Imperio (El
Madroñal, La Fuente Blanca).
De la época visigoda
y la Alta Edad Media no existen señales de habitabilidad, lo
que hace pensar en la despoblación de estas tierras por la presión
de la invasión musulmana. Será ya en el siglo XII cuando
volvamos a encontrar una referencia histórica en el documento
de restauración de la diócesis de Ciudad Rodrigo, en 1175.
Allí, el rey Fernando II de León cita, junto a otros dos
pueblos, a "Sancta Maria de Liminares", de donde deriva el
actual nombre de la villa.
Desde esta fecha volvemos a dar un salto en la historia
hasta 1581, año en el que, según consta en el Catálogo
Monumental de España, se dice la primera misa en la Iglesia de
Nuestra Señora de la Asunción, obra del arquitecto Rodrigo
de la Gándara.
En 1647 otro Rodrigo, Rodrigo de Castro, gobernador
de Beira, junto a Sancho Manuel, después de sitiar Gallegos de
Argañán y San Felices sin demasiado éxito desahoga
su cólera contra Lumbrales, incendiando parte de la villa.
De principios de este siglo XVII se supone la torre
del reloj, el edificio civil más importante del municipio. De
1757 es la Ermita del Humilladero.
En 1880 doña Isabel de Borbón, hija
de la reina Isabel II, estuvo en Lumbrales en representación
de su hermano Alfonso XII con motivo de la inauguración del ferrocarril
Fuente de San Esteban-Barca d´Alba. Ricardo Pinto da Costa, entonces
cónsul de Portugal en España, sería uno de los
principales propulsores de esta obra de ingeniería, lo que le
valió el título de Conde de Lumbrales, concedido en 1888
por la Reina Mª Cristina.